En 2025 los hogares españoles compraron 318,7 millones de kilos de aceite de oliva, un 20,4% más que el año anterior. Es la mayor subida de toda la serie disponible, por delante incluso del repunte de 2020. Y ha ocurrido mientras el gasto total caía de 2.107 a 1.527 millones de euros.
La explicación cabe en una cifra: el precio medio pasó de 7,96 a 4,79 euros por kilo. Casi un 40% menos en doce meses.
Este es el sexto año consecutivo que analizamos el Panel de Consumo Alimentario del Ministerio de Agricultura, Pesca y Alimentación. A continuación, los datos completos de 2025 con la serie histórica desde 2010.
- Cuánto aceite de oliva se consumió en España en 2025
- Por qué ha subido: el precio
- Se compra más y se gasta menos
- Qué tipo de aceite de oliva se compra
- El aceite de oliva frente a las demás grasas vegetales
- Cuántos hogares compran aceite de oliva
- El consumo de aceite de oliva por comunidades autónomas
- El mapa del virgen extra no coincide con el del aceite de oliva
- Quién compra aceite de oliva
- Dónde se compra el aceite de oliva
- Metodología y notas
- Preguntas frecuentes
- Cómo citar este estudio
- Datos para periodistas
Cuánto aceite de oliva se consumió en España en 2025
Los hogares compraron 318.708.380 kilos de aceite de oliva durante 2025. Son 53,9 millones más que en 2024 y suponen un incremento del 20,4%.
Para dimensionar la subida: el mayor salto anterior de la serie fue el de 2020, con un 16,0%, en pleno confinamiento y con la hostelería cerrada. Lo de 2025 lo supera sin ninguna circunstancia excepcional detrás.
El consumo por habitante se situó en 6,80 kilos al año, frente a los 5,65 del ejercicio anterior.
Conviene, aun así, mirar la serie larga antes de hablar de recuperación. El volumen de 2025 sigue un 22,8% por debajo del de 2020 y un 28,6% por debajo del de 2010, cuando cada español consumía 9,72 kilos al año. Lo que ha hecho 2025 es frenar cuatro años seguidos de caída y devolver el consumo a niveles de 2019.
Por qué ha subido: el precio
El aceite de oliva pasó de costar 7,96 euros por kilo de media en 2024 a 4,79 en 2025, un descenso del 39,8%. Es la mayor caída de la serie de precios disponible.
El abaratamiento afectó a los tres tipos, aunque de forma desigual:
La reacción del consumo fue inmediata y proporcional a la rebaja. Donde más bajó el precio, más subió el volumen, con una excepción reveladora que veremos más adelante: el aceite de oliva (mezcla de refinado y virgen) se abarató más que ninguno y, sin embargo, creció menos que los vírgenes.
Se compra más y se gasta menos
El desembolso de los hogares en aceites de oliva bajó de 2.106,8 a 1.527,1 millones de euros. Son 579,8 millones menos, un 27,5% de descenso, con un 20% más de producto en la despensa.
Traducido a lo que nota cada persona: el gasto medio anual pasó de 44,93 a 32,60 euros. Doce euros de alivio por habitante y año.
El contraste con el resto de la cesta es notable. En 2025 los hogares españoles gastaron un 4,8% más en alimentación y el precio medio del kilo de la compra subió un 3,9%. El aceite de oliva fue de las pocas categorías donde el consumidor pudo comprar más pagando menos.
Qué tipo de aceite de oliva se compra
El reparto por tipos deja el titular más relevante del año para el sector.
El aceite de oliva virgen extra alcanzó los 138,2 millones de kilos, un 33,9% más, y con ello su mayor cuota de toda la serie: el 43,35% del aceite de oliva que entra en los hogares. El récord anterior estaba en el 41,92% de 2022.
El aceite de oliva virgen sumó 37,3 millones de kilos, un 19,5% más, y mantiene su cuota en el 11,69%.
El aceite de oliva —la categoría que se etiqueta en el lineal como suave o intenso, y que se obtiene mezclando aceite refinado con una proporción de virgen— creció un 9,9% hasta 143,3 millones de kilos. Pero su cuota se hundió hasta el 44,96%, el mínimo de la serie, después de rondar el 50% durante una década.
Sumados, virgen y virgen extra representan ya el 55,04% del consumo, otro máximo histórico.
La lectura es clara: en cuanto la diferencia de precio entre categorías se estrechó, el consumidor volvió al virgen extra. Durante los años caros, cuando el litro de virgen extra rozaba los nueve euros, muchos hogares bajaron un escalón de calidad para sostener el gasto. Ese movimiento se ha deshecho en un solo ejercicio.
El aceite de oliva frente a las demás grasas vegetales
El consumo total de grasas vegetales creció un 6,25% en 2025, hasta 497,4 millones de kilos. Todo el crecimiento vino del aceite de oliva; el resto de categorías retrocedió.
El aceite de oliva recupera 7,5 puntos de cuota en un solo año, hasta el 64,07%.
El girasol pierde 4,9 puntos y baja al 29,79%, después de haber marcado en 2024 su máximo desde 2010. Aquí hay un detalle que suele pasarse por alto: el girasol fue el único aceite que subió de precio en 2025, de 1,56 a 1,77 euros por kilo, un 13,5% más. La combinación de un aceite de oliva mucho más barato y un girasol algo más caro estrechó la distancia entre ambos hasta hacerla poco relevante para muchos hogares.
El orujo se desploma un 60,3%, de 13,5 a 5,4 millones de kilos. Merece la pena recordar de dónde venía: en 2023 duplicó su consumo y en 2024 siguió creciendo, hasta convertirse en el símbolo de la huida del consumidor por precio. En cuanto el virgen extra volvió a ser accesible, el orujo desapareció de la cesta casi tan rápido como había llegado. Su gasto total cayó un 68,3%.
Cuántos hogares compran aceite de oliva
El volumen no lo explica todo. También importa cuántos hogares distintos pasan por caja.
En 2025, el 82,2% de los hogares españoles compró aceite de oliva en algún momento del año, frente al 79,5% de 2024.
El dato más significativo está en el virgen extra: su penetración subió del 56,5% al 61,7%, más de cinco puntos en doce meses, y vuelve así a los niveles de 2022. El crecimiento del virgen extra no viene solo de que los compradores habituales lleven más botellas, sino de que hay bastantes más hogares comprándolo.
En sentido contrario, el aceite de oliva (mezcla de refinado y virgen) bajó del 52,7% al 51,9% de los hogares y el girasol retrocedió del 68,6% al 65,3%.
El consumo de aceite de oliva por comunidades autónomas
Andalucía vuelve a encabezar el consumo total, con 57,2 millones de kilos. Le siguen Cataluña (51,2), la Comunidad de Madrid (43,2), la Comunidad Valenciana (29,7) y Galicia (24,3).
En consumo por habitante el mapa cambia por completo, y este año trae novedad en lo más alto:
El País Vasco arrebata a Galicia el primer puesto por un margen mínimo, tres centésimas de kilo. Galicia lo ocupaba desde hacía años. Conviene presentarlo como lo que es, un empate técnico entre dos comunidades que consumen bastante más aceite de oliva que la media.
La cornisa cantábrica y el valle del Ebro siguen concentrando el consumo por habitante más alto del país, mientras que Andalucía, la mayor productora del mundo, consume por debajo de la media nacional. Es una paradoja que se repite año tras año y que tiene mucho que ver con lo que el panel no capta: en las zonas productoras circula aceite fuera del circuito comercial, del molino a la despensa, y esas garrafas no pasan por ningún escáner.
Por crecimiento, los mayores avances de 2025 fueron Murcia (+44,0%), Asturias (+41,3%), Castilla-La Mancha (+39,0%) y Navarra (+34,0%). En el extremo contrario, Extremadura apenas creció un 4,0%.
El mapa del virgen extra no coincide con el del aceite de oliva
Hasta aquí, el análisis clásico. Este año hemos bajado un nivel más y hemos cruzado el consumo por habitante con el tipo de aceite. El resultado dibuja un país distinto.
Galicia es la segunda comunidad que más aceite de oliva consume por habitante y una de las que menos virgen extra compra. Sus 8,76 kilos anuales se explican sobre todo por el aceite de oliva (mezcla de refinado y virgen), del que consume 5,97 kilos por persona, el registro más alto de España.
En el otro extremo, La Rioja (4,48 kg) y el País Vasco (4,39 kg) superan en un 50% la media nacional de virgen extra, que se sitúa en 2,95 kg por habitante.
Dicho de otro modo: la geografía del aceite de oliva y la geografía del virgen extra son dos mapas diferentes. Donde más aceite se consume no siempre es donde se consume mejor aceite.
Quién compra aceite de oliva
El panel permite ver el perfil del hogar que compra, y la fotografía es contundente.
Un hogar cuyo responsable de compra tiene 65 años o más consume 12,99 kilos de aceite de oliva por persona y año. Uno de menos de 35 años se queda en 2,74. Casi cinco veces menos. En virgen extra la distancia se mantiene: 5,53 kilos frente a 1,18.
Por tipo de hogar, el contraste se repite: los hogares de retirados consumen 13,96 kilos por persona y las parejas con hijos pequeños, 2,72.
Parte de la diferencia es aritmética, porque el consumo per cápita reparte la compra entre todos los miembros del hogar y los niños comen menos. Pero la brecha es demasiado grande para explicarse solo así. Detrás hay hábitos de cocina distintos: menos fritura y menos guiso en los hogares jóvenes, más comidas fuera de casa y más platos preparados.
Hay un dato que apunta en sentido contrario y merece seguimiento. En aceite ecológico, los hogares de menos de 35 años tienen una penetración del 18,3%, más del doble de la media española (8,5%). Los jóvenes compran menos aceite de oliva, pero cuando lo compran se fijan más en el sello.
También pesa el tamaño del municipio, y con un resultado que sorprende:
En los pueblos pequeños se compra menos virgen extra que en las grandes ciudades, y con veinte puntos menos de penetración. La explicación más plausible vuelve a estar en lo que el panel no ve: el autoconsumo, la garrafa que llega directamente de la almazara y el aceite a granel apenas quedan registrados en un panel construido sobre la compra en establecimiento.
Dónde se compra el aceite de oliva
El aceite de oliva es un producto de gran distribución, y los números no dejan lugar a la duda.
Supermercados e hipermercados suman el 87,70% del volumen.
Internet movió 12,0 millones de kilos, el 3,77% del volumen, y lo compró el 5,58% de los hogares. Su cuota lleva estable en torno al 3,5-4% desde 2020: el canal crece, pero al mismo ritmo que el resto del mercado y sin ganar terreno.
Ahí aparece un dato interesante. El aceite de oliva adquirido por internet salió a 5,23 euros por kilo, frente a los 4,79 de media. Y el virgen extra comprado en línea, a 6,04 euros frente a 5,50. Un 10% de diferencia en ambos casos. Quien compra aceite por internet no busca el precio más bajo, sino producto de gama más alta.
Los canales cortos —cooperativas, compra directa y autoconsumo— reúnen el 2,73% del volumen. Es poco sobre el total, y aun así representa 8,68 millones de kilos que llegan a los hogares sin pasar por el lineal.
Una nota sobre el envase: el formato de cinco litros movió 197,4 millones de kilos de aceite, un 33,3% más que en 2024, y supone ya el 41,3% de todo el aceite que se compra en España. Casi la mitad de los hogares, el 46,7%, compró alguna garrafa a lo largo del año. El formato de un litro, en cambio, retrocedió un 5,4%.
Metodología y notas
- Fuente. Ministerio de Agricultura, Pesca y Alimentación. Panel de Consumo Alimentario en Hogares, datos anuales. Estudio elaborado por La Loma Market.
- Ámbito. Compra de los hogares para consumo dentro del hogar. Quedan fuera la hostelería, la restauración y el consumo institucional.
- Unidades. El panel publica los volúmenes en «miles de kg o litros» sin distinguir entre ambas magnitudes. En este análisis se expresan en kilos. Un litro de aceite de oliva pesa alrededor de 0,916 kilos, así que las cifras no son directamente convertibles a litros.
- Cambio de base censal. El ministerio calcula los datos con base en el censo del INE de 2011 hasta 2021 y con base en el censo de 2021 a partir de 2022. Hemos comprobado el efecto del cambio usando los años 2022 y 2023, publicados en ambas bases: a escala nacional la diferencia en el volumen de aceites de oliva es del 0,12% y del 0,29% respectivamente, sin relevancia para la serie. Por comunidad autónoma el efecto es mayor y no se comporta de forma homogénea, por lo que las comparaciones autonómicas de largo plazo deben tomarse con cautela.
- Revisión de 2024. El ministerio recalculó los datos desde junio de 2024 por cambios en el etiquetado de los productos. Hemos verificado que la revisión no afecta a ninguna partida de aceites de oliva ni al resto de grasas vegetales.
- Cuota de mercado. El reparto entre grasas vegetales incluye la margarina. El ministerio calcula la cuota sobre el mercado de aceites, sin margarina; con ese criterio, el aceite de oliva alcanzaría el 66,75% en 2025.
- Penetración. En 2019 y 2020 el panel publicaba la penetración media mensual y desde 2021 la penetración anual acumulada. Las series de penetración de este análisis empiezan en 2021.
- Qué no capta el panel. El autoconsumo y el aceite que circula fuera del circuito comercial, especialmente frecuentes en las zonas productoras, quedan registrados de forma incompleta.
Preguntas frecuentes
Cómo citar este estudio
La Loma Market (2026). Consumo de aceite de oliva en España 2025. Análisis del Panel de Consumo Alimentario en Hogares del Ministerio de Agricultura, Pesca y Alimentación. Disponible en: https://www.lalomamarket.es/consumo-de-aceite-de-oliva-en-espana-2025/
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Datos para periodistas
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Elaboramos este estudio cada año desde 2020 y conservamos la serie completa desde 2010. Si necesitas el detalle de una comunidad autónoma concreta, la evolución de un tipo de aceite o cualquier corte que no aparezca aquí, escríbenos a contacto@lalomamarket.es y te lo enviamos.














